Vigilante de Seguridad detiene a un individuo por grabar a mujeres por debajo de la falda con el móvil

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  • El vigilante del centro comercial  ROSALEDA en Málaga lo siguió a través de las cámaras de seguridad y, cuando confirmó sus sospechas, lo retuvo hasta que llegó la policía.

La Policía Nacional ha detenido a un joven de 24 años acusado de grabar las partes íntimas de mujeres con su teléfono móvil en el interior del centro comercial Rosaleda. Los agentes le atribuyen dos denuncias, aunque sospechan que, por el modus operandi empleado, podría estar detrás de otros tres casos, según confirmaron a este periódico fuentes próximas a la investigación.image_107916_jpeg_800x600_q85

Los hechos sucedieron el pasado lunes, cuando el vigilante del centro comercial detectó, a través de las cámaras, que había un joven que se comportaba de una forma extraña. Al empleado de seguridad le llamó la atención que el individuo se acercaba demasiado a una mujer, por lo que utilizó el sistema de videovigilancia para seguirlo.

El trabajador observó que el sujeto manipulaba constantemente su teléfono móvil y se lo colocaba en la oreja como si estuviera hablando, aunque al ver que no movía los labios le pareció que estaba fingiendo. Según relataron las fuentes, el vigilante se percató de que se aproximaba a otras mujeres que estaban haciendo compras en el centro comercial.

En un primer momento, el empleado de seguridad pensó que se trataba de un carterista y estuvo durante un rato siguiéndolo a través de las cámaras. Fue entonces cuando se dio cuenta de que se aproximaba por la espalda a una de las mujeres y, al parecer, colocaba el móvil por debajo de su falda para, supuestamente, filmar sus partes íntimas con la cámara del teléfono. La víctima ni siquiera se había percatado de la maniobra, pese a que había sido grabada en dos ocasiones ese día. Se enteró cuando se lo dijo el vigilante.

A la vista de lo ocurrido, el empleado de seguridad decidió intervenir. Esperó a que el sospechoso saliera por la línea de caja y lo interceptó. Al parecer, y siempre según las fuentes consultadas, cuando el vigilante lo retuvo, el sujeto manifestó de forma espontánea: «No sé por qué lo hago, lo quiero para Internet».

El trabajador telefoneó inmediatamente a la sala del 091 de la Policía Nacional, que envió varias patrullas al lugar. Tras identificar a la víctima, una mujer de 40 años, los agentes detuvieron al joven por un presunto delito contra la intimidad. Fue conducido a la comisaría del distrito Norte, donde se instruyeron las diligencias del caso.

Registro en su domicilio

Los investigadores decidieron seguir tirando del hilo y realizaron un registro en su domicilio, donde se intervino material informático que aún está pendiente de ser analizado. Al mismo tiempo, se dedicaron a revisar las últimas denuncias presentadas por si había alguna de similares características. Así fue como descubrieron el segundo de los casos que se le imputan. El 24 de julio, una mujer se presentó en las dependencias de la Comisaría Provincial de Málaga para denunciar un incidente que le había ocurrido precisamente en el centro comercial Rosaleda.

Según relató la segunda víctima a los agentes, cuando se encontraba en los baños del establecimiento, observó que un individuo introducía un móvil por debajo de la puerta. La mujer se percató de que estaba enfocando con la cámara hacia sus partes íntimas y comenzó a gritar. Al saberse descubierto, el sujeto echó a correr.

Los investigadores están convencidos, por el modus operandi empleado y la descripción de los hechos, que podría tratarse del joven sorprendido por el vigilante de seguridad, de ahí que también se le haya imputado esta denuncia, según confirmaron las fuentes.

Los agentes que llevan el caso apuntan en su informe que tienen sospechas de que podría haber actuado en otras tres ocasiones, pero no han recabado pruebas que permitan relacionarlo directamente con estos casos. Las pesquisas, no obstante, continúan abiertas.

 

 

Fuente. Diario SUR

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